{"id":67,"date":"2023-12-16T02:23:38","date_gmt":"2023-12-16T01:23:38","guid":{"rendered":"https:\/\/periodicolamicro.cl\/?p=67"},"modified":"2023-12-16T02:30:37","modified_gmt":"2023-12-16T01:30:37","slug":"la-caja-de-pandora","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/periodicolamicro.cl\/?p=67","title":{"rendered":"La Caja de Pandora"},"content":{"rendered":"\n<p><\/p>\n\n\n\n<p><strong>El 11 y el 18<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>El 18 de septiembre y desde hace dos siglos se desencadenan en Chile las fiestas patrias que celebran el d\u00eda de la independencia nacional. Aparecen las banderas en la calle, se producen desfiles militares, se despliegan fondas por todo el pa\u00eds, donde se baila cueca, se toma vino y se come empanadas. En una especie de carnaval popular, la gente se reencuentra para celebrar y confraternizar.<\/p>\n\n\n\n<p>Desde hace d\u00e9cadas esta celebraci\u00f3n anual es precedida siete d\u00edas antes, sin embargo, por la conmemoraci\u00f3n del golpe militar que derroc\u00f3 al gobierno de Salvador Allende. Esta semana anterior es la ocasi\u00f3n en que se despliegan y confrontan con vehemencia las posiciones pol\u00edticas m\u00e1s opuestas de la sociedad chilena, que nos recuerdan que hay en el pa\u00eds una especie de cicatriz pol\u00edtica que no cierra, que ya alcanza medio siglo.<\/p>\n\n\n\n<p>Con el correr del tiempo, a este ritual que celebra la existencia nacional -el de la fiesta de la independencia- se le ha incrustado otro que cuestiona y desaf\u00eda aquello que nos une como pa\u00eds. Es como si anualmente se hiciera primero el ejercicio de aceptar francamente que hay una herida abierta que no se puede curar y luego, en unos pocos d\u00edas, se le echara tierra para ocultarla con la fiesta, tratando de olvidar el trauma.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 medio siglo despu\u00e9s los sucesos de 1973 siguen siendo la fuente principal de los m\u00e1s \u00e1ridos enfrentamientos pol\u00edticos en Chile?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, porque son ineludibles. No se pueden ignorar. Pero adem\u00e1s porque significan mucho para quienes los vivieron y ese valor significativo se ha trasladado a sus hijos, nietos, cercanos, como una especie de herencia.<\/p>\n\n\n\n<p>Estos hechos contienen una profunda carga individual y colectiva de compromiso, entrega, sacrificio, valent\u00eda. Con el horror, la ignominia, la traici\u00f3n, que los acompa\u00f1an, contribuyen a conformar una identidad personal y colectiva s\u00f3lida. Son fuente inagotable de historias y relatos poderosos, llenos de significado. Sus protagonistas han arraigado firmemente en el alma de la gente. Si estos hechos desaparecieran instant\u00e1neamente de la memoria colectiva, desaparecer\u00eda algo que ha dado identidad durante d\u00e9cadas a los diferentes partidos y corrientes pol\u00edticas de la escena nacional, que quedar\u00edan as\u00ed repentinamente como perdidos en la mitad de la nada, sin puntos de referencia decisivos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>La historia de la Independencia, en cambio, m\u00e1s impersonal e incorp\u00f3rea, m\u00e1s neutra, produce consensos y no visiones encontradas. Sus acontecimientos son mucho m\u00e1s distantes y en ella el enemigo est\u00e1 claramente identificado como una potencia colonial externa. Pero frente al golpe militar y la dictadura que lo sigui\u00f3, su capacidad de evocaci\u00f3n es mucho menor.<\/p>\n\n\n\n<p>Este poder de convocar a cada uno, este arraigo en el alma de cada ciudadano, es un verdadero tesoro para las diversas corrientes pol\u00edticas. Por eso, los hechos del 11 de septiembre y lo que sigui\u00f3 son fundadores de la pol\u00edtica nacional actual.<\/p>\n\n\n\n<p>Por su carga, la \u00e9pica de 1973 invita a tomar partido y renovar el ritual. Los que puedan apropiarse de ella tendr\u00e1n un gran activo que les permitir\u00e1 introducirse en el alma popular. Los que enarbolen las banderas y reivindiquen los actos heroicos, los que tomen posesi\u00f3n de apellidos y figuras, tendr\u00e1n un sitio privilegiado. Y si logran apropiarse de nombres, partidos, banderas, s\u00edmbolos, \u00bfpor qu\u00e9 querr\u00edan dejar atr\u00e1s estos hechos? En un lenguaje m\u00e1s a la moda, podr\u00eda decirse que los sucesos del 11 de septiembre y lo que sigui\u00f3 contienen jugosas oportunidades, y se han constituido en formidables corrientes que alojan iniciativas diversas del emprendimiento pol\u00edtico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Si se utiliza entonces la suspicacia, se podr\u00eda pensar que la confrontaci\u00f3n aludida se repite interminablemente porque es alimentada por el deseo o la necesidad de que la cicatriz&nbsp; precisamente no cierre. La herida de 1973 es un tesoro que no debe ser dilapidado.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s de ser fuente de identidades pol\u00edticas, estos hechos causaron una herida profunda. No s\u00f3lo en las v\u00edctimas de amenazas, secuestros, torturas, asesinatos, desapariciones. No s\u00f3lo en su entorno cercano o en sus descendientes. Causaron tambi\u00e9n una herida a la comunidad completa, a la posibilidad de vida en com\u00fan. Una herida \u00e9tica, si se quiere, que se refiere a lo que es l\u00edcito o aceptable hacer a los dem\u00e1s.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La herida que no cicatriza<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La herida, claro, la caus\u00f3 el golpe militar del 11 de septiembre de 1973. El general Gustavo Leigh la anunci\u00f3 muy claramente ese d\u00eda, prometiendo que extirpar\u00edan \u201cel c\u00e1ncer marxista\u201d. Para extraer ese c\u00e1ncer metaf\u00f3rico, los que se hicieron al mando de las fuerzas armadas causaron lesiones bien reales, f\u00edsicas y mentales, a un sector significativo de la poblaci\u00f3n, y con ello a la sociedad entera. Por momentos, m\u00e1s que una intervenci\u00f3n quir\u00fargica pareci\u00f3 una org\u00eda de sangre. El \u201ctumor canceroso\u201d no se extrajo realizando un cuidadoso corte con bistur\u00ed. El ritual anual de conmemoraci\u00f3n del Golpe hunde sus ra\u00edces en hechos horrorosos muy reales, de infamia y verg\u00fcenza.<\/p>\n\n\n\n<p>La herida de la que hablamos, la que no cicatriza, es lo que qued\u00f3 despu\u00e9s de esta sanguinaria cirug\u00eda.&nbsp; \u00bfEn qu\u00e9 podr\u00eda consistir su curaci\u00f3n?&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Curar la herida significar\u00eda convertir estos acontecimientos en ense\u00f1anza colectiva para que jam\u00e1s vuelvan a repetirse actos semejantes, para que se produzca al respecto un consenso b\u00e1sico compartido por todos que se integre a los cimientos de la vida en com\u00fan y que restaure as\u00ed el tejido de una verdadera comunidad pol\u00edtica. Que la herida cerrara, ser\u00eda lograr este aprendizaje colectivo, conseguir que se haga realidad. Pero \u00bfc\u00f3mo hacerlo, si para unos fue un trauma necesario para extirpar un tumor y para otros no s\u00f3lo \u201cel marxismo\u201d no es un c\u00e1ncer que haya que extirpar, sino que el terror que se desencaden\u00f3 para hacerlo es inaceptable en todo sentido? Con posiciones tan antag\u00f3nicas, la herida promete no cicatrizar, al menos mientras los que la causaron y los que la sufrieron no est\u00e9n (estemos) bajo tierra.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s, para qu\u00e9 hacerlo, si es el fundamento de todo el tinglado pol\u00edtico local.<\/p>\n\n\n\n<p>Las met\u00e1foras del c\u00e1ncer, la herida y la cicatrizaci\u00f3n no ayudan mucho para entender este ritual colectivo del 11 y el 18 de septiembre. No ayudan, en parte por que no permiten explicar que la llaga se vuelva a hurgar cada a\u00f1o para luego taparla provisionalmente y mal, en vez de abordar todos estos temas de frente, colectivamente y sin descanso hasta que se produzca un consenso b\u00e1sico.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Volvamos entonces a nuestra suspicacia sobre estas posiciones \u201cantag\u00f3nicas\u201d que impiden ese aprendizaje colectivo que permitir\u00eda hallar algunas verdades compartidas. En realidad, s\u00ed confluyen de hecho en algo: en que no es posible confluir. Es comprensible. Si estas posiciones antag\u00f3nicas se dejan atr\u00e1s \u00bfde qu\u00e9 se va a alimentar la pol\u00edtica local? Si t\u00fa eres un pol\u00edtico activo y tienes el tesoro pol\u00edtico de unos s\u00edmbolos, banderas, apellidos, partidos, profundamente arraigados en el alma popular, no es razonable dilapidarlo.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero estas posiciones antag\u00f3nicas han confluido tambi\u00e9n, abierta o t\u00e1citamente, en una serie de decisiones cardinales sobre la vida nacional, en el terreno de la econom\u00eda y de la organizaci\u00f3n estatal, entre otras. Los portadores de estas posiciones tan irreconciliables dentro del aparato de Estado s\u00ed pudieron decidir de com\u00fan acuerdo, por ejemplo, que los hallazgos de la principal investigaci\u00f3n sobre estos hechos de barbarie, el Informe Valech, no se hicieran p\u00fablicos.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>O sea, no es posible establecer una valoraci\u00f3n colectiva de lo que pas\u00f3, pero s\u00ed es posible decidir en conjunto que los hechos que habr\u00eda que examinar a fondo no deben ser conocidos por todos. Podemos alinearnos en cualquiera de las dos posiciones antag\u00f3nicas sobre los hechos del 11 de septiembre y subsiguientes, pero <em>no<\/em> podemos saber en detalle lo sucedido. Podemos discutir y pelear, pero <em>no<\/em> a partir de un conocimiento completo de lo que pas\u00f3. \u00bfPor qu\u00e9 este tipo de consensos s\u00ed se puede lograr?\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Como dir\u00eda Hamlet, algo huele a podrido en Dinamarca.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAd\u00f3nde puede llevar la confrontaci\u00f3n de posiciones pol\u00edticas tan opuestas que se levantan sobre informaci\u00f3n fragmentaria, o peor, creencias, suposiciones y prejuicios? \u00bfA qui\u00e9n puede servir, adem\u00e1s, este tipo de confrontaci\u00f3n sin s\u00f3lidos fundamentos? \u00bfQu\u00e9 es lo que puede construir y sostener? \u00bfNo ser\u00eda acaso una confrontaci\u00f3n artificial, sin posibilidades de soluci\u00f3n?<\/p>\n\n\n\n<p>Superar estos hechos que enfrentan a sectores importantes de la sociedad chilena implicar\u00eda enfrentarse a fuertes intereses establecidos que se lucran pol\u00edticamente de esta confrontaci\u00f3n e implicar\u00eda adem\u00e1s acceder a una informaci\u00f3n completa hasta hoy vedada que permita examinarlos, evaluarlos, y finalmente establecer en conjunto responsabilidades y reconocer a las v\u00edctimas. En otras palabras, romper una poderosa inercia. Desde el punto de vista del \u201cestablishment\u201d, dar un salto al vac\u00edo.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s c\u00f3modo y m\u00e1s beneficioso para quienes dirigen el pa\u00eds sostener esta confrontaci\u00f3n que solucionarla y avanzar. Es mejor un enfrentamiento contenido, alimentado a trav\u00e9s de unos medios y canales bien controlados, con puntos de referencia, actores, portavoces, estables y familiares.<\/p>\n\n\n\n<p>Es m\u00e1s f\u00e1cil y manejable seguir alimentando el dolor, el rencor, el miedo, el odio (o quiz\u00e1s el cansancio y el fastidio) de los flaites, que invitarlos a conocer, a evaluar, a dialogar, involucr\u00e1ndolos en el proceso de comprender, de reflexionar, de construir. Es mejor dejar todo ah\u00ed para que la herida la cierre el tiempo y mientras est\u00e9 activa sacar r\u00e9ditos pol\u00edticos, aprovechar su fuerte carga.<\/p>\n\n\n\n<p>Dejar estos hechos velados por el secreto permite diluirlos en la ambig\u00fcedad, deformarlos, sostener incluso que no sucedieron realmente o no tuvieron el alcance que algunos proclaman.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Pero adem\u00e1s de la c\u00f3moda inercia y del prop\u00f3sito de instrumentarlos pol\u00edticamente, \u00bfcu\u00e1l es el problema de abordarlos abiertamente a profundidad? \u00bfCu\u00e1les es el Jinete del Apocalipsis que podr\u00eda salir galopando de este examen? Simplemente que la ciudadan\u00eda (que algunos llamar\u00e1n el vulgo, la plebe, el populacho, los rotos, etc.) entendiera por qu\u00e9 estos hechos se consideraron <em>necesarios<\/em> en su momento y que esta comprensi\u00f3n alimentara la conformaci\u00f3n de un sujeto pol\u00edtico renovado, despojado de la tutela de quienes dirigen hoy el pa\u00eds.\u00a0<\/p>\n\n\n\n<p>Abrir esta Caja de Pandora es indagar particularmente por qu\u00e9 la violencia, la barbarie y el terror fueron instrumentos indispensables durante tan largos a\u00f1os. Por qu\u00e9 siguen si\u00e9ndolo hoy adem\u00e1s, no s\u00f3lo en nuestro pa\u00eds, sino en regiones tan alejadas como la franja de Gaza. Contribuyamos a abrir esta Caja de Pandora y pregunt\u00e9monos sobre su <em>necesidad<\/em>.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El 11 y el 18 El 18 de septiembre y desde hace dos siglos se desencadenan en Chile las fiestas patrias que celebran el d\u00eda de la independencia nacional. 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